Piedras contra tanques,
y seguimos sin entenderlo.
Condenamos los cayos
de pequeñas manos ensangrentadas
que se aferran a la piedra como a la vida
porque lanzan una y arriesgan la otra.
Razón: libertad.
Concepto abstracto, inmaterial,
y por lo tanto, sin valor para muchxs.
Piedras contra tanques,
y seguimos sin entenderlo.
Mientras, manos vestidas de cuero
mueven palancas hacia la muerte,
enviada a la vez que se presiona un botón
por robots con armas y sin conciencia.
Razón: el capital.
Concepto hiriente, ya cultural,
que devora el mundo y a quien lo habita.
Piedras contra tanques,
y seguimos sin entenderlo.
No es cuestión de banderas,
no es cuestión de fronteras.
Es la dignidad, la conciencia antiesclavista
que reniega del hambre y sed, también de vida.
Razón: ser feliz,
que para eso se nace,
para sonreir.
Piedras contra tanques,
y seguimos sin entenderlo
porque no queremos entender.
No queremos asumir nuestro papel,
porque somos responsables
y nos hundiría el verlo.
Razón: comodidad.
Estandarte de occidente,
genocidio al sur y en oriente.
Piedras contra tanques,
y seguimos sin entenderlo.
Unoxs derramarán sangre y llanto
dando vida a la flor rebelde.
Otrxs se sentirán orgullosos
de cumplir misión ante falsos dioses.
Razón: la sin razón.
Pero yo escojo la piedra,
yo escojo derramar, no obedecer.
Piedras contra tanques
12/30/2009 06:24:00 p. m. | | 0 Comments
Tierra de nadie, sueño de todxs
Difundid el texto y el video de lo ocurrido, muchas gracias:
http://www.youtube.com/watch?v=4zmzRnMLamk
Seguimos a 48 km de la frontera de Gaza y creo que pocas veces he tenido esta sensación de libertad. Os pongo en antecedentes y no comprenderéis a lo que me refiero con sensación de libertad, pero yo tampoco entiendo lo que me sucede en estos momentos. Empiezo:
Mientras lloro y escribo esto, tenemos unos niños detrás que nos dicen que "Palestina libre", que para mí es sinónimo de corazones libres... Si fuésemos tan valientes, o qué digo, tan consecuentes (pues nacemos libres, como este hombre) no sé cómo sería el mundo, pero amaríamos mucho más, sin mirar ni siquiera a los ojos, sino al corazón, olvidándonos de ponernos piedras por el camino, más de aquellas que nos ponen aquellos que tienen el corazón vacio de libertad...
Debería contaros lo que hicimos ayer, que fue tremendamente útil y simbólico, pero no puedo, casi no veo por las lagrimas, que son transparentes y por eso nadie las hace caso. Y tengo un dolor de cabeza tremendo. […]
Luego me gustaría pedir un par de cosas a la gente de Madrid se va hacer una acampada enfrente de la embajada de de Egipto en Madrid para el desbloqueo en el que nos tienen y SOBRETODO el desbloqueo de GAZA y deberíais pasaros...
Luego, para todo el mundo, habría que llamar a la embajada para exigir que luchen por la llegada hasta la frontera. […]
Soy feliz y os quiero a todos. Estoy muy bien, de verdad.
Estoy conociendo a un puñado de gente de la hostia: rabinos judíos antisionistas, musulmanes mujeres implicadísimas en la marcha, que como ya me conocéis me salto todos los rituales de cortesía y se descojonan conmigo, un cántabro que es la hostia y hemos creado un grupo muy diferente que nos hemos compenetrado genial, la Patri es un encanto...
12/30/2009 06:10:00 p. m. | | 0 Comments
Maestros de la noche
Ante mi, un espejo de silueta en sombra.
fuera espera la calle y sus maestros,
felinos que nacen de la oscuridad,
de pasos veloces, silenciosos, ágiles.
Sus ojos advierten acción y misterio.
Destreza en el ataque, al igual en la huída.Hacen de sus garras el arma
y de su grito la amenaza.
Ante el peligro se crecen, se hacen más fuertes.
Solitarios, hacen de la noche su compañera
en un escenario con telón de estrellas y luna
cuyo público duerme ignorando la tragedia.
Déjame aprender de ti, maestro.
Deja que ilumine tu reino con el fuego
cuyo calor espantará a nuestros enemigos,
perros sumisos que imponen colmillos
y sus amos corrompidos por el miedo a ser libres.
12/21/2009 01:29:00 a. m. | | 0 Comments
Leyendas urbanas y rurales
Murmullos, rumores, sueños, miedos, preguntas. El silencio reprimido se hace insoportable para los millones de oídos que impacientes esperan que ese susurro de fecha marcada se convierta en una bella melodía de balacera, valor y coraje. Millones de oídos esperan escucharla, pues ya están agotados por el sonido de sus estomagos, enfermos de inactividad. Estómagos que cansados de pedir alimento ahora tienen hambre de justicia, de vivir con dignidad, de vivir su vida. Tienen hambre de revolución. Esta es la palabra. Allá, afuera, bonitas sílabas de un romántico sentimiento que únicamente trasciende en libros de historia y camisetas rojas u oscuras. Pero aquí es distinto. Aquí es real, al igual que el miedo, el dolor y la sangre del pueblo, la cual riega ese sentimiento de rabia que se alzará desde la tierra contra las alturas de un cielo que arderá y cuyas cenizas abonarán esa nueva realidad. Aquí la revolución dejará el papel y saltará del verso al hombro, el cual apostillará un fusil encaramado por un hombre, una mujer, un niño, un anciano, un cualquiera, porque aquí cualquiera tiene una sola cosa que perder y, por lo tanto, por la que apostar, la vida.
¿Y yo? ¿Dónde, como, cuando, con quien, con que estaré en ese inesperado momento hijo de la clandestinidad? Pero no es el “estar” lo que retrasa mi sueño que más tarde interrumpe, sino el “hacer”. ¿Cargaré metralla en un bolsillo o en el corazón? ¿El fuego saldrá de mis ojos o de mi mochila? ¿Mi compañerx será de viaje o de combate? ¿Será el frío o el anonimato quien oculte mi rostro? ¿Será lo que olvidé antes de salir o una culata la que me haga retroceder? ¿Qué tortura temeré, la de mi conciencia por no haber estado allí o la de ellxs por haberlo estado? ¿Miedo a la no-vida o a la muerte? ¿Cicatrices en la memoria o en la piel? ¿Tendré las llaves de mi casa o tendrán las llaves de mi celda? ¿Es el sexo quien ha cargado el ambiente o es la tensión de la barricada? ¿Qué libertad me hará despertar, por la que lucharé o la del mercado internacional? ¿Y allá? ¿Me entenderán quienes me quieren o solo me querrán quienes lo entiendan? ¿Me comprenderán o se decepcionarán, decepcionándome? ¿Me enviarán despedidas o sonrisas? ¿Tendré valor para, si consigo dar respuesta, decidirme a actuar?
Empiezo a conocer el poder de las palabras. Tan solo una de ellas, y a pesar de pronunciarse como susurro, me crea dudas que me hacen mirar por horas un inexpresivo techo que lo único que dice es que le quite las telarañas.
Murmullos, rumores, sueños, miedos, preguntas. Tal vez solo sean ilusiones de un inocente ilusionado por una ilusión que no llegará. Pero, como solo es un tal vez, tal vez resulte el otro tal vez, así que mejor ir dando respuesta para que si finalmente estalla algo, sea solo en las calles, campos y selvas y no también en mi cabeza.¡¡PIM, PAM, PUM!! …bocadillo de atún.
12/11/2009 07:36:00 p. m. | | 1 Comments
Las calles nos pertenecen
La charla se interrumpe en silencio por el silencio de guitarra y cajón que daban ritmo a nuestras risas. De pronto, entre las amarillentas luces que dibujan nuestras sombras se entremezclan otras que parpadean con un azul que tan solo puede iluminar la duda que siempre nos azota con su presencia: ¿por qué? La incomprensión observa los pasos que se dirigen hacia nosotras. Tono calmado, mirada álgida, presencia acompañada por su igual. Esperamos el mismo discurso del cual solo nos sorprenderán nuevos posibles argumentos cuya sin razón conocen destinatarios y remitentes.
Tal vez despertaremos sonrisas de rabia que seguirán una respuesta también repetida, pero ésta argumentada, finalizando el falso diálogo con una oda a la sumisión que deben hacer de su día a día con tal de un salario cuya permanencia lo rige no una moral o ética, sino un código de conducta plasmado en manuales que deshumanizan y robotizan a sus lectoras. Las miradas al suelo por conocer el surrealismo de tal situación, y de nuevo esa pregunta ¿por qué? Pero esta vez resuena la duda por un estallido de adrenalina que te hace levantarte para abandonar ese lugar en su soledad y vacío, manteniendo la mirada al suelo, cabizbajos, conociendo el abanico de posibilidades que tendrás si te levantas, en cambio, para frente a frente, cruzar una mirada fija que les niegue esa orden que presentan como petición aquellas que hacen de su autoridad la anulación de la vida a cielo abierto. Pero la alerta continúa a tus pasos: cuidado con la sed o el hambre, cuidado con la indignación compartida en papel o en gritos, cuidado con el color que quieres verter sobre ese muro desnudo, cuidado por hacer correr la savia por los tallos al sol, cuidado por buscar el calor de tu amante para fundiros ante la luna, cuidado. Las luces azules con voces de sirenas que no entienden de la libertad del mar y cuyos sonidos son leyendas de amenazas pueden sorprenderte para marcar su correcto camino de la vida, el que lleva hasta una jaula amueblada llamada hogar. Pero no entienden que allí las estrellas no se mezclan con un palacio que guarda doce inmortales leones, que no se puede sentir el frescor del aire que mueve la hierba triunfal, que el rumor del Genil se pierde en la distancia, que los aromas escondidos tras ese solitario arco Elvira solo allí se encuentran, que el frío del blanco mármol no lo regala ningún hormigón, que el vibrar de las cuerdas solo se siente en compañía de las manos que crean melodía, que la plaza libertad debe hacer honor a su nombre, que las personas se viven en persona, que la vida se conoce viviéndola,.
“Quien pacifique a los pacificadores
buen pacificador será”
Mario Benedetti
12/02/2009 05:36:00 p. m. | | 0 Comments
Sobre de papel, sello de libertad
Querido Amadeu.
Geográficamente, te escribimos desde la lejanía, pero pretendemos con esta carta acercarnos a ti tanto como nuestro común deseo por la libertad. Acá en México DF, en el Centro Social Libertario Ricardo Flores Magón, hemos desarrollado unas jornadas anticarcelarias en las que además de acercar tu situación como luchador secuestrado por el fascismo democrático y analizar las cárceles como lo que meramente son, fábricas de miedo y de muerte, concluirán con una protesta frente a la embajada del estado español en México exigiendo aquello que te han arrebatado a ti y a los tuyos: el mundo.Estas jornadas se ven motivadas por la extrema situación a la que intentan arrastrarte los sicarios del capitalismo y de la que has sabido no solo defenderte, sino atacarles, utilizando como armas tus argumentos, tu integridad y tu coraje, disparando las balas de la justicia, la dignidad y el amor por la libertad, demostrando que, ante esto, la legal injusticia no tiene defensa alguna y tan solo puede utilizar su fuerza para reprimir a quienes se atreven a plantarles cara, dando aun mas aliento y fuerza a tus exigencias, las cuales, gracias a la solidaridad internacional, se han convertido en la defensa de unos ideales los cuales has llevado y llevas lo más lejos posible, siendo no solo tu fuerza y convicción un referente, sino un refuerzo para todxs aquellxs que se sienten incapaces de vencer la represión, tortura y asesinato que desde el poder se ejerce.
Hemos de agradecerte que sigas en pie contra el tiempo y la desesperanza, que hagas de tu voz el grito de los silenciados, que demuestres que la fuerza de un ideal golpea mas fuerte que su odio y que no permitas que nos olvidemos de quienes pretenden que olvidemos.
Cuenta con nuestro apoyo, estamos contigo contra todo y por todo.
Desde México Distrito Federal, un abrazo cuyo calor atravesará fríos muros y cuya fuerza los derribará.
Salud, ánimo y anarquía.
12/02/2009 05:26:00 p. m. | | 0 Comments
Hablando de Dictocracias
Me pregunto por qué constantemente los líderes políticos de distinto rango aparecen en los distintos y masivos medios de comunicación. Realmente, es fácil pensar que siempre están ahí, con el Pueblo, con aquellxs a quienes deben representar. Pero también me pregunto por qué no salen tan a menudo aquellxs que conducen a dichos políticos por el camino de la democracia. No me refiero a sus consejeros, sino a sus jefes, a los dirigentes y/o máximos accionistas de las principales empresas multinacionales. Caminando por la calle obtengo la respuesta: entre los innumerables anuncios publicitarios que invaden nuestro día a día es fácil contemplar logos y rostros representativos de dirigentes y partidos políticos que, como el resto, nos ofrecen un estilo de vida a través de su producto, siendo en este caso la democracia el objeto de venta. ¿La democracia como producto? Puede sonar inverosímil, pura demagogia de una inconformidad ilógica, pero así lo pienso y así lo explico.
Las sociedades anónimas es el tipo de estructura empresarial que desarrollan las principales empresas del planeta, aquellas que buscan llegar a cualquier región y población por haber. Éstas, como cualquier empresa competitiva del mercado capitalista, tiene como único fin el de maximizar sus beneficios, cueste lo que (nos) cueste. Su expansión económica debe superar todas las barreras posibles, centrándome en este texto en las políticas. Los estados-nación de derecho, aquellos que se supone pretenden priorizar las garantías sociales de su Pueblo a través de distintas representatividades electas ha sido hasta hace unos años el mayor impedimento de dichas multinacionales, ya que ante las dictaduras les rentaba el pago de sobornos a los dirigentes o bien financiaban su puesta en el poder a través de golpes de estado y campañas presidenciales, sin excluir que esto también ocurra en democracias, por supuesto (observemos la situación actual de Honduras). Sin embargo, las multinacionales han sabido utilizar a sus rivales como una herramienta más para su expansión (sindicatos mayoritarios, partidos de “izquierdas”, asociaciones, ONG’s, movimientos sociales…) algo a reconocer en su maquiavélica inteligencia empresarial. En la actualidad, utiliza a los estados democráticos como sus relaciones públicas de cara a los gobernados, sus futuros sustentadores. Desde el gobierno nos llegan constantes alusiones al desarrollo, al progreso, al crecimiento, a la evolución, la expansión democrática… que alcanzarán a través de sus políticas económicas, las cuales se centran en la liberación de mercados públicos como pueden ser la educación, la sanidad, la penitenciaría, el transporte destinado a personas, la seguridad, la banca, el correo… los cuales están siendo privatizados y sirviendo no a los intereses del Pueblo, sino de empresas que, repito, responden únicamente a la maximización de sus beneficios y de las que participamos como clientes y no como ciudadanos que por tal condición debemos recibir un servicio que responde a un derecho (en nuestro caso constitucional) que podemos y debemos exigir.
El problema es que actualmente nuestra fe ciega en la democracia y en sus representantes nos hace perder capacidad crítica hacia el real sentido de conceptos como “democracia”, “estado de derecho” y “Pueblo”. Esta situación la aprovechan las empresas para utilizar al estado como mediador en la implantación de sus medidas económicas, un estado que se encuentra al servicio y dominado por dichas multinacionales ya que, en un sistema capitalista, son ellas quienes deciden en qué país invertir. Su principal criterio es de la estabilidad política, ya que pretenden que sus negocios puedan mantenerse mínimo durante el tiempo en que recuperen la cantidad invertida y con un máximo incalculable, siendo la ejecutiva quien decide si mantener o no por más tiempo la empresa en un sitio o les resulta mas beneficioso movilizarla a otro país con la mano de obra, aduanas, impuestos y demás, más baratos, sin importar la problemática que esto puede suponer a distintos niveles: desempleo, abandono de instalaciones y residuos, hundimiento de economías dependientes,… todo ello afectando más gravemente a un nivel local, es decir, directo a la zona y al Pueblo del que se beneficiaba. Y el encargado de esta estabilidad es el estado, utilizando los medios de comunicación para hacernos creer que vivimos en libertad y democracia y que es esta una razón para vivir tranquilos y contentos, o bien mandando a las fuerzas y tribunales del estado a reprimir, encarcelar y asesinar a aquellxs que creen lo contrario y actúan en consecuencia, presentando estas medidas como garantía de la preocupación que desde el poder se tiene por la seguridad de sus ciudadanxs y la conservación de la paz social.Pero, si todo lo previo es realmente así, ¿cómo permite el estado el ingreso de dichas economías en su territorio? Lo permite no solo porque se lo permitamos, sino porque se lo exigimos, ya que basamos nuestra felicidad en un mayor acceso a un mayor número de productos de menor necesidad sin importarnos en qué repercute el consumo o compra de cualquier producto. Si a nosotros no nos importa, ¿por qué el gobierno se iba a arriesgar a perder influencia política, cientos de inversores, miles y miles de votos y su poder por contemplar la repercusión social, política, económica, ambiental y cultural que puede generar un producto a lo largo de toda su cadena de producción? Si al Pueblo únicamente le importa su nivel adquisitivo, ¿por qué iba a importarle a los gobernantes alguna otra cosa? Si el Pueblo olvidó su responsabilidad ética y moral, ¿por qué el gobierno la iba a anteponer a las órdenes de sus jefes si éstos son capaces de derrocarles con una campaña mediática o con un golpe de estado?
Como conclusión, debemos ser conscientes de la mentira que nos venden como democracia partiendo desde una perspectiva individual y colectivamente crítica que nos lleve a la búsqueda de la comprensión integra de una realidad que incluye todo aquello que la habita para finalmente actuar en consideración con un criterio racional y humano que abogue por una felicidad basada en las condiciones de vida propias y del conjunto y no en una opulencia y consumo material que parte del egoísmo, finalizando esto en principios de igualdad, solidaridad y libertad, enfrentados con la irresponsabilidad, la ignorancia y la individualidad.
11/17/2009 06:17:00 a. m. | | 1 Comments
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